¿Cómo se define el ancho de cada estación de trabajo?
Primero se levanta el plano del ambiente y se marcan columnas, ductos y puntos de corriente. Con eso se fijan dos o tres anchos de escritorio que aprovechen los tramos disponibles sin dejar pasillos por debajo del mínimo de circulación. En oficinas con ventanales corridos conviene resolver los puestos contra el muro ciego y dejar la luz natural como referencia de orientación.
¿Qué resistencia de carga tiene un librero metálico por nivel?
Depende del calibre de la plancha y del refuerzo frontal. Antes de fabricar medimos el peso real por metro lineal del material que va a guardarse: expedientes, cajas de archivo o muestras. Con ese dato se define el calibre y la separación entre niveles. Si la carga se concentra en los niveles bajos, se agrega un refuerzo que evita el pandeo con el tiempo.
¿El ensamblaje requiere soldadura en el local?
No. Las estructuras se entregan armadas por módulos y se unen en sitio con tornillería y llave Allen. Eso permite trabajar por etapas, sin cortar la operación del piso, y también reconfigurar los puestos más adelante sin depender de un taller. En ambientes ya ocupados coordinamos el ingreso por horarios fuera de oficina.
¿Qué incluye la cajonera móvil con cerradura centralizada?
La cajonera va sobre ruedas con freno y comparte una sola llave para todos los cajones del bloque, de modo que no se acumulan archivadores sueltos en el piso. El riel y el sistema de cierre se revisan antes de la entrega. Si el puesto cambia de ubicación, la cajonera se desplaza con el escritorio sin desarmar la estructura.
¿Qué tipo de tapa y acabado se puede elegir?
Trabajamos con tapa de enchape duradero, que resiste el uso diario y el roce de sillas con ruedas. Los acabados se mueven en gris perla, blanco y negro mate para no competir con la iluminación del ambiente. La estructura metálica se pinta en tono neutro y se puede combinar con el color de la tapa según el plano de distribución.
¿Cómo se manejan los plazos y la entrega por etapas?
El cronograma se arma según la cantidad de puestos y el orden en que se liberan las zonas del piso. Es habitual entregar por bloques para que el cliente habilite un área mientras se fabrica la siguiente. Antes de cerrar el pedido revisamos el acceso del edificio, el horario de carga y el espacio de acopio temporal.