Medidas y planosLas dimensiones se confirman tras una visita de medición en sitio. Los planos de distribución que entregamos son referenciales hasta que el cliente aprueba los anchos definitivos por zona.
Tapas y enchapeEl enchape duradero cubre la superficie de trabajo; los cantos y las perforaciones para pasacables se ejecutan en taller. No se considera tapa de enchape el tablero melamínico simple, que ofrecemos solo como alternativa económica.
Estructura metálicaEl calibre de la plancha se define según la carga prevista por nivel. Si el cliente cambia el uso del mueble después de la fabricación, la resistencia calculada deja de ser válida y requiere una nueva evaluación.
Cajoneras y cerraduraLa cerradura centralizada bloquea el bloque completo de cajones, no cada gaveta por separado. La llave de reposición se entrega una sola vez y no se duplica sin orden escrita del titular.
Ensamblaje en sitioEl armado se hace con herramienta manual y no incluye soldadura ni trabajos eléctricos. Cualquier intervención sobre instalaciones del local corre por cuenta del cliente o de su contratista.
Plazos y entregasLos tiempos se cuentan desde la aprobación del plano final, no desde la primera cotización. Entregas parciales por etapas se coordinan por escrito y pueden alterar el orden de fabricación.
Trabajamos con tres formatos de proyecto: piso completo, ampliación por etapas y reposición de puestos puntuales. Cada uno define qué se fabrica, cómo se ensambla y en qué orden entra a la oficina.
Antes de cortar plancha revisamos el plano de distribución, el peso real que va a circular por cada nivel y los tramos donde las columnas obligan a recortar. De ahí salen los anchos de escritorio, la cantidad de cajoneras móviles y el punto donde conviene dejar un pasacables en lugar de una tapa ciega.
El ensamblaje se resuelve con llaves Allen y tornillería estándar. No hay soldadura en sitio ni piezas que dependan de un taller externo para volver a armarse.
Definimos anchos distintos dentro del mismo piso para que ningún tramo quede muerto. Los módulos se ajustan al vano real, no al módulo estándar de catálogo.
Medimos el peso por metro lineal antes de elegir el calibre de la plancha. Los libreros y archivadores llevan refuerzo frontal donde la carga se concentra.
El cableado baja por dentro de la estructura y sale en el punto donde realmente se necesita. Menos regletas sueltas sobre el escritorio y menos enredos entre puestos.
Un solo bloque de cajones por puesto, con cerradura que cierra todo de una vez. Se evita sumar archivadores sueltos que después ocupan pasillo.
Las estructuras se entregan por bloques y se arman en sitio, fuera de horario cuando hace falta. La oficina sigue funcionando mientras se monta el siguiente tramo.
Las patas y travesaños se comparten entre configuraciones de dos, cuatro y seis posiciones. Cambiar la cantidad de puestos no obliga a reemplazar el mobiliario completo.
Cada proyecto de estaciones de trabajo, escritorios modulares o libreros metálicos sigue la misma secuencia. Cambia el alcance, no el orden: primero se entiende el espacio, después se fabrica y recién al final se ensambla en sitio.
Visitamos la oficina y medimos tramos, columnas, tomacorrientes y ancho de pasillo. Con esas medidas armamos un plano por zonas y definimos cuántos puestos entran sin bloquear circulación. Si el espacio es reducido, aquí se decide el ancho real de cada escritorio modular.
Se elige el calibre de la plancha metálica según la carga prevista, el tipo de tapa de enchape duradero y la ubicación de los pasacables integrados. También se define si la cajonera móvil lleva cerradura centralizada por bloque o por puesto.
Las estructuras se cortan, sueldan y pintan en taller. Cuando el proyecto cubre varios pisos o bloques, la producción se divide por etapas para que el cliente reciba primero lo que puede instalar de inmediato.
El armado se hace con llaves Allen y sin soldadura en planta. Coordinamos horarios fuera de la jornada laboral cuando la oficina sigue operando, y dejamos cada módulo nivelado y anclado antes de entregar el bloque.
Revisamos pasacables, recorrido de cajoneras y apertura de puertas de archivador. Cualquier pieza que no calce con el plano se corrige en la misma visita. Al cierre queda el plano de distribución actualizado para futuras ampliaciones.
Puedes ver cómo se aplica esta secuencia en nuestro proceso de fabricación o revisar el detalle técnico en capacidades de taller.
Cada línea de trabajo se define por el uso real del piso: cuántos puestos, qué peso soportan los niveles, cómo se resuelve el cableado y qué se mueve cuando cambia la distribución. Estos son los componentes que entregamos según el alcance acordado.
Perfiles de acero con refuerzo en los puntos de mayor carga y tapas de enchape duradero en gris perla o negro mate. El calibre se define según el peso por metro lineal que va a recibir el puesto, no por catálogo cerrado.
Canales embutidos en la tapa y en el travesaño posterior para llevar corriente y datos sin cables sueltos sobre el escritorio. Se coordina con el punto eléctrico existente antes de fabricar.
Un solo giro bloquea los tres cajones. Ruedas de baja fricción para moverla bajo el puesto y freno para dejarla fija. Resuelve el resguardo de documentos sin sumar archivadores sueltos al piso.
Módulos de 90 cm anclados a muro, con refuerzo frontal por nivel para evitar el pandeo cuando la carga se concentra. Pensados para archivo legal, expedientes y almacenamiento abierto.
Antes de cortar plancha se levanta el plano con anchos de escritorio diferenciados para aprovechar tramos junto a columnas y circulación. El plano queda como referencia para futuras ampliaciones.
Las piezas llegan identificadas y se arman con llaves Allen, sin soldadura en obra. Se puede entregar por bloques para no detener la operación del piso durante el montaje.
Ver el detalle del proceso de fabricación y montaje o revisar las capacidades de taller antes de definir el alcance.