A Returning Client Experience
Paulina Natalia Rosales Solorzano Hijo, jefa de administración
Volvimos a Walker & Edison tres años después del primer pedido. En esa ocasión habíamos equipado una sala de operaciones con escritorios modulares de tapa en enchape gris perla y cajoneras móviles. Esta vez el encargo era distinto: reemplazar dos muros de archivadores metálicos en el área de legales y sumar seis puestos nuevos sin mover los existentes.
Lo que noté al retomar el contacto es que conservaban las medidas de la primera entrega. No tuvimos que explicar de nuevo los anchos de pasillo ni el tipo de pasacables que usamos. Con ese punto de partida, el plano de distribución salió en una sola visita y las piezas llegaron por etapas, sin cortar la jornada del equipo.
El ensamblaje lo hicimos con personal propio, siguiendo las indicaciones de armado. Los travesaños coincidieron con los módulos anteriores, así que los puestos nuevos quedaron alineados con los antiguos. La cerradura centralizada de las cajoneras fue el detalle que más nos sirvió: pasamos de tener llaves sueltas por escritorio a una sola por bloque.
Como observación, el plazo de la segunda fase se corrió una semana por disponibilidad de plancha. Nos avisaron con anticipación y reprogramamos la instalación sin mayor problema. Es el tipo de detalle que uno agradece cuando trabaja con una oficina en funcionamiento.